Culmina el Encuentro de Pastoral de la Salud: Cinco días que transforman nuestra misión hospitalaria

Con el corazón encendido y tras un intenso caminar de cinco días de oración, formación y fraternidad, concluyó el Encuentro de Pastoral de la Salud. Este acontecimiento, que congregó a responsables de la pastoral de la salud, de los centros de América Latina, cerró sus últimas dos jornadas con una profunda mirada hacia la hospitalidad real y la sinergia en nuestros centros, recordándonos que “Jesús no se anuncia con teorías, sino con pura humanidad”.

Durante la cuarta jornada de este itinerario, guiados por la valiosa experiencia del Padre Alberto Alreadi, los asistentes profundizaron en el llamado “triángulo terapéutico”, ese lazo vital que une dinámicamente al paciente, a su familia y a las comunidades de acompañamiento. Se enfatizó la importancia de ofrecer una presencia tranquila, cercana y sanadora sustentada en la empatía profunda y la escucha activa, resguardando siempre la dignidad del enfermo y comprendiendo que la cercanía con la fragilidad de la vida es, en el fondo, una gran lección que nos enseña a vivir con plenitud.

El quinto y último día se realizó la oración de envío por nuestra Superiora Provincial, Sor Ernestina Aros, donde por medio de la entrega de una vela a cada colaborador, se fortaleció el vínculo, y de forma simbólica se abrió la puerta al Sagrado Corazón de Jesús.

Se complementó esta mirada humana con una visión de sinergia institucional por la Dra. Diana García, Directora Asistencial, donde a través de la presentación de los 4 modelos se subrayó la necesidad de entrelazar la planificación operativa con la acción pastoral para responder con fidelidad a la integridad y globalidad de la persona. A sí mismo la revisión del plan de pastoral e indicadores.

Esta jornada de cierre permitió visibilizar cómo estos lineamientos se traducen en realidades exitosas y concretas a través de las experiencias compartidas por obras de la provincia, tales como las labores de cuidado en el Comunidad Terapéutica Puntiti presentadas por Patricia Vargas, la pastoral especializada en salud mental liderada por Elizabeth Noguera en el Instituto Psiquiátrico Sagrado Corazón, y el impacto de las acciones desarrolladas en cuidado paliativo por Gabriela Saltos en la Clínica Nuestra Señora de Guadalupe.

Este camino de cinco días nos unió en una sola alma y un solo corazón, recordándonos que el verdadero núcleo de la pastoral es, precisamente, el corazón de quien padece la enfermedad. El encuentro cerró de manera comunitaria con la actividad cultural de los colaboradores del Instituto Sagrado Corazón, y con la emotiva celebración de la Santa Eucaristía, donde los colaboradores compartieron el pan fraterno y renovaron su vocación de servicio.

Tras esta semana de gracia, los participantes regresan a sus hogares con la fe fortalecida y listos para seguir las huellas del Buen Samaritano y el Buen Pastor, transformando cada entorno en un auténtico espacio de acogida, consuelo y esperanza real.

Comunicaciones – Provincia de América Latina

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